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Nuestro encuentro imaginario.
Publicado en:17 Marzo 2020 4:40 pm
Última actualización en:24 Abril 2020 6:16 am
2093 vistas

RV: nuestro encuentro imaginario
PD


Entre en tu despacho con paso firme, el sonido de mis tacones te hicieron levantar la cabeza de los papeles que ojeabas, tenias las gafas puestas y miraste por encima de ellas. Yo llevaba gafas de sol puestas en mi cabeza a modo de diadema e iba vestida con falda, medias negras y una camisa en rosa que hacia juego con el color de mis labios.

Me presenté y nos dimos dos besos a modo de saludo. Me ofreciste asiento y yo lo hice dejando mi bolso a mi lado en la silla. Hablamos un buen rato y sonreíamos. Tus ojos iban de mis labios y mi escote a mis ojos y los míos miraba tus ojos y tu boca que sonreía.

Te levantaste de tu asiento y lo hiciste a mi lado, de espaldas a la puerta. Tus manos rozaron mi pierna, yo me movía nerviosa en mi silla, pero mi miraba me delataba y mi risa te indicaba las ganas de que siguieras mas.

Entro tu compañera y retiraste tu mano. Ella te dijo que salía a comer y nos quedamos a solas en el edificio.

Me preguntaste si tenia ganas de almorzar y yo te dije que de comer si, pero a ti y en esta ocasión fui yo la que tomó la iniciativa besándote primero. Te mordía los labios mientras nos acariciábamos con urgencia. Me desabrochaste botón a botón dejando al descubierto mi sujetador negro donde se marcaban mis pezones grandes y duros.

Me giraste y quede de espaldas a ti, tus manos hábiles hicieron desabrochar el sujetador, tu boca recorría mi cuello y mi espalda. De mi garganta salían pequeños gemidos apenas audibles, y yo pegaba mi cuerpo al tuyo notándote cada vez más. Mi culo juguetón buscaba la dureza de tu pantalón restregándome cada vez con mas insistencia. Decidiste sentarme en la mesa con mis piernas abiertas sobresaliendo el encaje de las medias y descubriendo mi humedad. Te inclinaste sobre ella, tu lengua rozaba y mordía mis labios haciéndome estremecer. Tu boca se llevaba mi néctar interior y yo de vez en cuando hacia que te levantaras para besarte, para ser mi boca la que lo saboreara de tus labios. Poco a poco introducías tu lengua, tus dedos, primero uno y luego dos, y yo con mi mano te incitaba a que siguieras mientras cerraba los ojos para disfrutar del placer que me brindabas. Sin duda conseguiste mi primer orgasmos, mi mano se relajo en tu cabeza disfrutando de ese placer.

Poco me duró esa relajación, yo también quería complacerte y ahora eran mis manos las que con prisa desabrochaba tu cinturón y pantalón, dejando ante mi toda tu excitación contenida entre ellos. Mis manos al principio y luego mi boca te hicieron gemir y yo al oírte mas me esmeraba haciéndote casi imposible resistirte. Me apartabas un poco para que parara y poder seguir jugando.

Me inclinaste sobre la mesa dejando mis nalgas ante ti. Las acariciaste para después azotarme con tu mano mientras con la otra tocabas los rojeces de mi piel. Sin miramientos me la metiste hasta el fondo y allí me poseíste entre jadeos de los dos.
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Interesante viaje en tren.
Publicado en:4 Mayo 2019 11:48 am
Última actualización en:22 Marzo 2020 8:19 am
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Me fui a Madrid y a la vuelta coincidí contigo en el tren de vuelta.

Estábamos sentados en los asientos de mesa, uno enfrente del otro y otro hombre a tu lado trabajando y hablando entre ustedes. Yo aburrida mirando por la ventanilla y de vez en cuando mirándote con disimulo. Tu estabas un poco incomodo pero me hacía gracia ponerte en esa situación con tu socio.

Tenía puesta una camisa blanca donde se trasparentaba mi sujetador, así que decidí ponerte mas nervioso y comencé con disimulo a frotarme mi pezón.
Os mire a ambos pero sobre todo a ti. Tu mirabas con disimulo, casi sin mirar, pero tu socio me comía con la mirada. Así que yo os sonreí y volví a tocándome los pezones.

Me levanté y fui al bar, al hacerlo te roce un poco y esperé a que me siguieras. Se levantó tu socio, se presentó y comenzamos a charlar mientras tu desde tu asiento nos miraba. Tu socio no se cortaba nada y empezó a tirarme los tejos, yo mirándote desde lejos.

Volvimos a los asientos riendo y el me presento a ti como Miguel su socio y amigo. Al inclinarme para besarte con dos besos me miraste descarado el escote y yo atrevida te bese casi en la boca, dejándote el rojo de mis labios.

Seguimos hablando y tu socio se sentó a mi lado y con mucha cara puso una mano sobre mi rodilla. Yo le dejé hacer mientras te miraba y poco a poco llevó la conversación al tema sexual.
Tu cada vez mas incomodo en tu asiento y yo mas divertida.

Nosotros eramos amantes pero tu socio no sabía nada. Yo dándole charla y tonteando para que me metiera mano. Como no lo hacía, decidí meterle mano en su entre pierna.
Estabas sorprendido no sabias donde meterte, nos besamos mientras nos mirabas y fue cuando me anime a lanzarme por ti.
Acerqué mi pie a tu entre pierna y la noté dura. Restregaba mi zapato de tacón por tu polla que sobresalía de tu pantalón mientras con miraba lasciva te comía con los ojos.

Me levanté y me senté a tu lado, pero antes te besé, fue un beso intenso y morboso. Tu estabas muy excitado, tanto que me cogiste de la mano y me llevaste al baño.
Me metiste sin disimulo dentro y me pusiste contra la pared, bajaste mis pantalones hasta la rodilla, mi tanga hacia un lado y metiste tu polla dura y mojada en mi coño.
Mientras me follabas te sonó el movil, era tu socio que quería unirse a nosotros en el baño.
Casi al mismo tiempo tocaron a la puerta. Nos compusimos como pudimos y era tu socio que pretendía unirse al juego. Le dijiste que pasara y cerraste la puerta.
Me comías la boca mientras tu socio me metía mano y deja al descubierto mi coño y culo. Me dijiste que le dejara hacer y metió su cabeza entre mis piernas mientras yo te masturbaba. Metía una y otra vez tu polla en mi boca, quería que te corrieras en mis tetas, pero tu querías follarme.
Así que lo retiraste y empezaste a follarme fuertemente mientras el otro me metía su polla en mi boca.
Te excitó tanto esa situación que tus pollazos eran muy duros y me hiciste correr casi a la par tuya.
Tu leche me lleno mi coño y tu socio dejo caer su leche en mis tetas.

Al terminar los tres nos arreglamos como pudimos, yo intentando limpiar mis tetas y notando como mis bragas se mojaban de tu leche. Dejamos el baño y nos fuimos a nuestros asientos sin hablarnos y sin mirarnos pero satisfechos con haber dado rienda suelta a nuestros impulsos.
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Cita fallida.
Publicado en:17 Noviembre 2018 6:44 am
Última actualización en:11 Abril 2020 6:32 am
2851 vistas
Estaba tan ansiosa como la ultima vez que estuvimos juntos. No sabia como sorprenderle, como satisfacerle para que deseara una y otra vez volver a verme.

Me preparé por dentro y por fuera. Quería estar sexy para él. Me puse un vestido corto con un buen escote, donde se podía adivinar la dureza de mis pezones. Y por supuesto unos buenos zapatos de tacón.

Así que fui a esa cita, cogí la habitación de hotel y le mandé mensaje diciéndole el numero para poder esperarle.

Yo mientras tanto jugaba tumbada en la cama, subí mi vestido y con mis dedos mi clítoris si puso duro y excitado. No quería correrme, eso lo dejaba para estar con él, pero mis dedos se mojaban entrando en mi vagina y frotándome continuamente.

No recibía contestación a mi mensaje y cansada de esperar me fui a tomar una copa al bar del hotel. Me senté en la barra y me tome esa copa que tanto necesitaba, estaba cabreada y con ganas de follar.

Me la tomé despacio y volví a por la segunda copa. Alguien se sentó a mi lado, era un hombre con un gran atractivo, y como yo, estaba solo. Ambos nos miramos y yo levemente le sonreí. Me había gustado y mi cita había fallado, así que me propuse subírmelo a la habitación.

Comenzamos a hablar sobre el hotel y me dijo que el también se hospedaba allí esa noche. Le dije que quizás seriamos vecinos y podría oírme a través de la pared. Nos pusimos a reír como tontos y poco a poco nos fuimos acercando hasta que el puso su mano en mi culo. Lo acarició levemente, imagino que esperando mi reacción, y yo le deje seguir. Entonces sus tocamientos fueron mas atrevidos y allí en la barra nos comimos la boca y acerque mi mano a su entrepierna. El estaba duro, se le notaba en el pantalón.

Le pregunté si le apetecía subir a mi habitación y me contesto poniéndose de pie y dándome la mano para que nos fuéramos.

En el ascensor nos metimos manos por todos lados. Su boca mordía mi labio inferior y sus manos intentaba entrar dentro de mis bragas.

Entramos en la habitación y fue todo distinto a como lo había imaginado. Por unos segundos pensé en mi cita, pero estaba tan excitada que lo olvidé.

Me tiro bruscamente a la cama, mientras sacaba de sus pantalones la correa. Yo lo miré asustada, pero enseguida me tranquilizó, me dijo que solo era un juego.

Me ató a la cama, pero solo una mano para no asustarme y poder confiar en el. No me dejó que lo tocara, se subió encima de mi a horcajadas y me comía la boca con deseos mientras su mano cogía la que tenía libre y me la inmovilizaba. El tenía el poder, me sometía a sus deseos y yo solo disfrutaba.

Como pudo me desnudo y mis piernas se quedaron desnudas y abiertas para su boca. Su lengua que exploraba mi interior húmedo y ansioso de sus caricias.

Se desnudó y su pene salto como un resorte mirándome duro y bastante lubricado. Pensé que me lo metería en la boca, pero no, sus intenciones directamente era follarme, así que le deje pasar abriendo mis piernas. Me penetro de una embestida y sus movimientos se hicieron constantes y placenteros en mi interior. Luego me puse de rodillas y me metí su polla en la boca. Empece a chuparla y cuando mas le oía gemir con mas ganas le chupaba yo.

Se levanto y me hizo acompañarlo al baño, allí mientras el agua caliente nos envolvía acerco su pene a la entrada de mi vagina y empujo hasta el fondo follándome contra la pared. Me cogió la cintura y folló mi empapadísimo coño hasta que dio un buen gemido y se corrió fuera mezclando su leche con el agua caliente de la ducha.

Así que esa fue mi espera en el hotel esperando a mi amante.
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Ay mi Sta María.
Publicado en:4 Septiembre 2018 3:21 am
Última actualización en:15 Abril 2020 3:15 pm
2928 vistas
En mi viaje al Puerto no imaginé por un segundo lo que ocurriría. Todo empezó con un whatsppa diciéndole donde estaba y mandando una foto para que viese que no le engañaba.

El me respondió con otra foto, indicando que estaba en otra ciudad y que no nos encontraríamos ni siquiera por casualidad. Me decepcioné aun sabiendo que seria imposible vernos, pues yo viajaba con mi marido.

Seguimos hablando por el whatsppa y me recomendó un sitio para comer. Después de una visita al castillo nos fuimos a comer a donde nos había recomendado.

Estuvimos comiendo y en el postre de nuevo recibí un mensaje de él, diciéndome que estaba de vuelta a su oficina ( oficina que estaba muy muy cerca de donde estábamos).

Seguimos bromeando y se me ocurrió decirle que iba a ir a verle en 5 minuto. Al principio era una broma pero se lo dejé caer al marido y riendo me dijo que no era capaz..... y yo muy chula le dije que si me daba 5 minutos le daba un beso y enseguida volvería.

Le pregunte que si tocaba el timbre quien me abriría la puerta y me dijo que él. Le comenté que solo iría a darle un beso en la mejilla. Y su respuesta me sorprendió aun más, me dijo que en 3 minutos estaría abriendo la puerta.

Yo nerviosa y sumamente excitada me aproximé a esa puerta que me esperaba. Vi como se abría y a a él detrás. Estaba muy guapo con su camisa blanca, pero sobre todo tan excitado como yo. Entré en el portal y comenzamos a besarnos. Nos comíamos la boca con deseo y con prisas. Fueron solos unos pocos besos, me mordía el labio y el deseo se acentuaba mas y mas. Pero me estaban esperando.

Me marche sorprendida por lo que habíamos hecho.

Volví a donde había quedado con el marido y vi que aun no había llegado. Tenía tantas ganas de el y estaba tan excitada que le pregunte si podía volver al despacho unos segundos mas. Su respuesta fue que si y de nuevo me abrió la puerta para entrar y besaros. En esta ocasión no fueron solo besos, el saco mi pezón y lo chupó poniéndose duro por su culpa. Yo torpe y nerviosa conseguí sacar su polla y meterla en mi boca donde mis labios la esperaba.

Su mano cerraba la puerta para que no entrara nadie y la otra pellizcaba mi pezón. Tan solo fueron unos minutos pero tiempo suficiente para follar mi boca y llegar al fondo de mi garganta mientras lo miraba con cara de viciosa. Salió de mi boca para correrse mientras vi su orgasmo reflejado en su cara.

No me esperaba que en tan solo unos minutos le hubiese dado tanto placer, pero la excitación y el momento era tremendo.

Salí del portón y cerré la puerta después de que me volviera a besar y verlo subir a su oficina.

Mi regreso a casa fue saboreando sus besos, oliendo mis manos que olía a su sexo y recordando esos pequeños momentos que acababa de vivir.
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Ascensor de hotel.
Publicado en:5 Octubre 2017 1:20 pm
Última actualización en:21 Julio 2019 12:23 pm
4130 vistas

Entramos en el ascensor del hotel y le dimos a la planta baja para ir a tomar una copa, mientras nos hacíamos caricias y besábamos, el ascensor se paro en otra planta para que bajaran mas gente.
Subió una pareja y nuestras miradas se encontraron. Ambos nos quedamos sorprendidos por volver a vernos.
Mi corazón se acelero y note en sus ojos su preocupación. Saludamos con un "buenas noches" y se cerro el ascensor. En mi cabeza no paraba de pensar en ese hombre que estaba a mi lado. Su perfume lleno por completo el ascensor, su mano rozo un seg mi pierna haciéndome estremecer.
Cuando llegamos a la planta baja salimos y nos dirigimos al bar. Allí nos sentamos y pedimos nuestras copas.
Ellos se sentaron en la mesa de al lado y las miradas entre los dos fueron continuas. Yo deseosa de algo mas le mantuve la mirada y con disimulo le sonreí. Mi pareja a mi lado me hablaba de cosas triviales y yo respondía con monosílabos y sonriendo. Mis pensamientos estaba en ese hombre que tenia enfrente de mi, recordaba sus besos y el sabor de su boca.
Nuestra única cita había trascurrido hacía tiempo y no habíamos podido volver a vernos, aunque ambos lo deseábamos. Manteníamos el deseo con grandes ratos de cibersexo.
Ahora estábamos alojados en el mismo hotel, con nuestras respectivas parejas, ¡¡¡ Uffff tremendo de morboso.!!!
No parábamos de mirarnos, notaba como su mirada recorría mi escote, mis labios.... yo miraba sus gestos y sus ojos. Todo en el me decía que estaba nervioso pero excitado.
Con un gesto de su cabeza me hizo saber que quería verme a solas y le dije a mi pareja que se me había olvidado algo en la habitación y subía a buscarlo.
Nos encontramos en la puerta del ascensor, su mano toco con disimulo mi culo. Sentía su respiración en mi cuello, mientras yo me mordía el labio inferior y mi cara se desdibujaba por todo lo que estaba sintiendo, y por el deseo que empezaba a formarse en mi interior.
Cuando entramos no pudimos reprimirnos. Me miró y su boca buscó la mía de forma salvaje, su manos agarraron mi pelo, me arrinconó contra la pared. Paró el ascensor y sentí su polla dura debajo del pantalón, y mis bragas se mojaron aún más.
Deseaba sentir su polla en cualquier parte de mi cuerpo. Necesitaba y ansiaba el contacto más allá de esas caricias. Estaba completamente inmóvil, solo podía balancear mis caderas y aun así eso no era suficiente para calmar lo que estaba sintiendo.
Quería desnudarle y llenar mi boca con su miembro pero era imposible. su mano descendió hasta posarse sobre mi pubis, sus dedos vagaron por mi clítoris, presionándolo, me permití el lujo de apoyarme sobre su pecho, mientras sentí como su endurecida polla se frotaba contra mi culo.
Empezó a follarme con sus dedos, metiéndolos y sacándolos mientras su pulgar dibujaba círculos sobre mi clítoris, frotándolo cada vez más fuerte. Sentía como dentro de mí se empezaba a formar mi orgasmo, y con los dedos aumentó la intensidad y añadió un dedo más a mi placer… hasta que después de unos momentos grite cuando me corría sobre sus dedos.
Después de eso me coloco bien el tanga y el vestido, me dió un fuerte beso de despedida. Yo aturdida y acalorada me coloque detrás de él para seguir oliendo su perfume.
Salimos del ascensor y cada uno se dedico a su pareja aunque de vez en cuando nuestras miradas complices seguían encontrándose.
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50 Años
Publicado en:6 Marzo 2017 11:33 am
Última actualización en:15 Marzo 2018 7:02 am
5172 vistas

Parece que este cambio de numeración en los años me esta deprimiendo un poco. Paso de los cuarenta y...... ufff a los cincuenta y eso cuesta. Ves que poco a poco todo va cambiando y no siempre para mejor jajajaj.

Imagino que no estaré mucho mas tiempo por estas pag de contacto de sexo. Yo pensé que llegados a este punto (50 años) mis ganas por el sexo disminuirían y parece ser que es todo lo contrario. Sigo teniendo aun el deseo de tocarme, de llegar al orgasmo y si es con alguno hombre especial mucho mejor.

En eso si que he cambiado, antes me gustaba mas el sexo por el sexo y ahora busco mas la complicidad. En todo este tiempo tan solo he tenido esa complicidad con dos personas. Con la primera no llegamos a la cama, pero si muchísima charlas, risas y noches de ciber. La segunda persona si ha habido un encuentro sexual y espero volver a verlo.

. Los dos han sido muy gratificantes para mi, pero siempre con el mismo fondo, el sexo por el sexo. Mis amigos y yo henos disfrutado, sabiendo cual ha sido nuestras limitaciones.
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TU
Publicado en:16 Deciembre 2016 7:12 am
Última actualización en:15 Abril 2020 3:13 pm
5464 vistas

25 de Octubre 2016

Si, lo reconozco, me excita ese tonteo previo a una cita, Me resulta tan excitante que a veces tengo que tocarme cuando hablamos.

Han sido muchos meses hablando a través del skype, móvil y por que no había mas artilugios que si no también. Desde el primer momento me conquistaste con tu humor y con tus palabras.
Durante todo este tiempo mis ganas hacia ti siempre han ido aumentando. Soñaba con esa primera cita, la imaginaba de mil formas y por fin, cuando consigues cuadrar los días y las horas para poder conoceros, las cosas salen totalmente distintas.

El día anterior a la cita no conseguí dormir. Estaba tan nerviosa, excitada que conciliar el sueño era misión imposible.

Mis citas suelen empezar tomando café o tomando una copa. Esta fue totalmente al grano. Para que esperar mas.
Yo sentía que te conocía, sabia tus gustos, tus deseos y quizás hasta tus miedos. Como tu también conocía los mios.
Te esperé en la habitación de hotel a que llegaras. Mientras lo hacía me quite la ropa y me quede con la lencería negra que tanto me gusta. Me tumbe en la cama y fui recorriendo mi cuerpo con mis manos, estaba muy excitada. En un par de ocasiones lleve mis dedos a mi entre pierna y la notaba húmeda y con ganas de jugar, pero quise esperar, quería que tu y solo tu. fueras el que me llevara al orgasmo.

Tocaste la puerta y yo apresurada me levanté a abrirte. No me dio tiempo a mucho mas, casi ni te miré. Tus manos cogieron mi cabeza y comentaste a besarme con premura, con ganas y deseos y yo me avandoné a ti.
Me llevaste a la cama entre besos y caricias. Yo con mi mano notaba tu excitación y poco a poco sin dejar de besarnos y tocarnos te desnudaste. Te quitaste esa camisa blanca que me excita tanto, no me preguntes por que?, pero lo hace. Recorrí tu pecho con mis manos y labios tumbándote hacia atrás. Quería comértela, tener en mi boca lo que tanto ansiaba. Después de ese momento todo se tradujo en sentir, disfrutar y llegar al orgasmo en varias ocasiones. Me encantó como pasaste tu amigo por mis labios, parecía que lo querías dibujar. Como me comiste la boca después de saborear tu excitación.

Es curioso, normalmente suelo dedicarme mas a mi placer, pero en esta ocasión mi mayor placer era verte disfrutar. Oír pequeños gemidos y sobre todo ver tu cara. Eso me incitaba mas y mas a continuar dándote placer.
Como tu bien sabes, en todo este rato lo que no me gustó fue tu tiempo. Nos faltaron muchas cosas por realizar pero estabas tan limitado que no puede disfrutar todo lo que quería.

Por supuesto quiero volver a verte, quiero que tu amigo descubra sitios donde disfrutemos. Quiero ducharnos y sentir tu deseo en mi espalda mientras el agua caliente nos moja.
Quiero dejarme llevar, estar en tus manos y ser tuya por completo.
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Como acudir a una cita.
Publicado en:27 Septiembre 2016 8:59 am
Última actualización en:9 Marzo 2017 2:41 am
6048 vistas

[CEstas son algunas sugerencias para acudir a una cita con un AdultFriendFinder Digo sugerencias porque cada uno puede hacer loo que quiera. A mi particularmente me jode mucho algunas situaciones. Lo que expongo son situaciones que me han ocurrido realmente, no son inventadas.
Vayamos por parte.

- Cuando se conoce a alguien por las redes sociales lo mas normal es al poco tiempo querer conocerla, tener un encuentro donde le pongáis cara a ese nick. Muchas veces si ese encuentro real no se produce poco a poco se va perdiendo interés. Es como que te cansa tantos mensajitos y fotitos y al final no sucede nada. Quieres pasar a la acción y saber si esa persona es realmente como dice.

- Si por fin llega esa primera cita..... uffff los nervios son tremendos, a veces nos comportamos de distintas maneras antes una primera cita.
Hay veces en la que acudes esperando a alguien estupendo en todos los sentidos y te encuentras que la foto que te mando es de hace 10 años, y no nos engañemos, los años pasan para todos por igual.

-En otras ocasiones acudes a la cita no esperando mucho, sabiendo mas o menos lo que esperas de ella, pero puede pasar dos cosas, a que te sorprenda gratamente o que sea peor de lo que suponías.
Pero claro, todo esto es reciproco, y lo mismo tu no le has gustado a la otra persona y no sabe como darte largas. Tenemos que poner cuidado en los mensajes no verbales. Conscientes o inconscientemente mostramos nuestro interés o no, así que atento a veer si le hemos gustado y si notas que no, no dejes pasar mas el tiempo, cuanto antes os despidáis mucho mejor para los dos.

-Señores, como se puede acudir a una cita vestidos de esa manera?, que se supone que tienes que gustarle y si no eres muy atracti@ pues lo mejor sera que tu presentación sea la mas adecuada y bonita posible. Lo que nunca falla es una camisa de manga larga, vaqueros o pantalones largos y zapatos limpios. Y para las chicas les resultamos muy morbosas acudir con un vestido, medias y zapatos de tacón.

-Por supuesto es otro punto super importante la higiene. No nos vale eso de que os habéis duchado esta mañana y por lo tanto ya esta bien, no. Recién duchados con su desodorante y su ropa limpia, que como decía mi madre, nunca se sabe lo que te puedes encontrar.
También es fundamental la higiene de la boca. Por si fuera poco, a veces te encuentras con gente que no es muy pulcro con ello y la verdad, da una sensación de guarro tremenda.

- Luego cuando ya estamos juntos, lo mejor es una conversación al principio normal para relajarnos, pero poco a poco entrar en charlas mas morbosas y excitantes.
Y si en esa cita veis que todo va bien, pues lo mejor es armaros de valor y hacer una leve caricia como un roce o un beso tenue.

-Algo que me parece poco galante es que si os animáis a ir a un hotel, tu tengas que pagar la mitad. (normalmente hablo si quedas a solas) y ya si te lo propone en el coche..... sin palabras. Ya se me pasó la edad de hacerlo en el coche. Quiero mi espacio y por supuesto mi tiempo.

-Y para finalizar y no menos importante, si ha habido ese contacto lo mas normal es que luego te manden un mensajito o te llame al móvil. No se, al menos un poco de educación.


P.D. Por ti esperaré lo que haga falta para que me des cita. No pierdo el interés.
OLOR royalblue]
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Después de mas de 30 años.
Publicado en:24 Febrero 2016 1:42 pm
Última actualización en:1 Marzo 2017 11:45 am
7343 vistas

A ver, quien no en sus años de juventud no ha estado en una playa retozando con su pareja?. Yo creo que de los que vivimos en las zonas de costa es lo mas habitual para esos encuentros llenos de romanticismo y sexo. Porque en esa edad es casi todo romanticismo y esa tontura que tenemos las mujeres con 18 y 20 años.

Buenos, pues ayer y ya con 48 años, lo he vuelto a hacer en una playa. Pero claro, ahora es mas bien morbo y mucho sexo en vez e romanticismo y tonterías. Porque a estas alturas de mi vida, he dejado eso a un lado y practico mas sexo que otra cosa.

No recordaba lo incomodo de la situación y de la dichosa arena jajajaja, pero el morbo ha sido tremendo. Parecíamos dos críos tocándonos y jugando mientras mirábamos de reojo hacia la oscuridad, buscando algún mirón o alguno que nos pudiera robar y marcharse con nuestras cosas, que a esta alturas suele ser cosas mas importante que con 20 años. Ahora que si el móvil, que si las llaves del coche, que la documentación.... Por no hablar de si nos pillaba las autoridades que por esta zona abundan.

Llegamos a un rincón apartado de la playa, nos pusimos a mirar un posible sitio y había luz por todos lados. Cuanto mas andábamos mas gente había y mas luces, pero resignados echamos las toalla en la arena y nosotros sobre ella.

De repente, noto mucho calor cerca de mí y siento su respiración profunda junto a mi oreja. Sus labios empiezan a rozar mi piel, mi cuello... no me besan, sólo me rozan... siento su calor, siento su piel, siento su cuerpo... noto que mi respiración se acelera por momentos. Sus manos empezaron a explorar mi cuello y mis pechos. Los mordisquitos que me daba me hacia gemir un poco y su boca aprisionaba la mía. Su lengua exploraba mis labios.Yo sentía como su entrepierna iba aumentando de tamaño, pero yo me dejaba hacer.

Sus manos hábiles y sus dedos echaron a un lado mi braguita y comenzó a jugar con mi clítoris. Se mojaba sus dedos con su lengua y me iba mojando poco a poco. Sus dedos entraba una y otra vez con suavidad mientras yo iba notando como estaba de excitado.

Estaba impaciente por penetrarme y me tumbo boca abajo en la toalla y ese puso detrás de mi, se bajo el pantalón y me la metió sin mucho miramientos. No me hizo daño, mi vagina estaba totalmente lubricada y cuando entro enseguida empezó a darme fuerte, tiraba de mi pelo y me decía que me tendría que ver mi marido lo zorra que era por hacerlo ahí en la playa.
Estábamos tan excitados por la situación que se corrió tres veces y en muy poco tiempo. Yo solo llegue a correrme en una ocasión, pero me gusto muchísimo volver a experimentar esa sensación de peligro en una playa.
Carmen
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Andres y mis botones.
Publicado en:27 Octubre 2015 2:35 am
Última actualización en:28 Septiembre 2018 4:01 pm
7993 vistas

Entre en tu despacho con paso firme, el sonido de mis tacones te hicieron levantar la cabeza de los papeles que ojeabas, tenias las gafas puestas y miraste por encima de ellas. Yo llevaba gafas de sol puestas en mi cabeza a modo de diadema e iba vestida con falda, medias negras y una camisa en rosa que hacia juego con el color de mis labios.

Me presenté y nos dimos dos besos a modo de saludo. Me ofreciste asiento y yo lo hice dejando mi bolso a mi lado en la silla. Hablamos un buen rato y sonreíamos. Tus ojos iban de mis labios y mi escote a mis ojos y los míos miraba tus ojos y tu boca que sonreía.

Te levantaste de tu asiento y lo hiciste a mi lado, de espaldas a la puerta. Tus manos rozaron mi pierna, yo me movía nerviosa en mi silla, pero mi miraba me delataba y mi risa te indicaba las ganas de que siguieras mas.

Entro tu compañera y retiraste tu mano. Ella te dijo que salía a comer y nos quedamos a solas en el edificio.
Me preguntaste si tenia ganas de almorzar y yo te dije que de comer si, pero a ti y en esta ocasión fui yo la que tomó la iniciativa besándote primero. Te mordía los labios mientras nos acariciábamos con urgencia. Me desabrochaste botón a botón dejando al descubierto mi sujetador negro donde se marcaban mis pezones grandes y duros.

Me giraste y quede de espaldas a ti, tus manos hábiles hicieron desabrochar el sujetador, tu boca recorría mi cuello y mi espalda. De mi garganta salían pequeños gemidos apenas audibles, y yo pegaba mi cuerpo al tuyo notándote cada vez más. Mi culo juguetón buscaba la dureza de tu pantalón restregándome cada vez con mas insistencia. Decidiste sentarme en la mesa con mis piernas abiertas sobresaliendo el encaje de las medias y descubriendo mi humedad. Te inclinaste sobre ella, tu lengua rozaba y mordía mis labios haciéndome estremecer. Tu boca se llevaba mi néctar interior y yo de vez en cuando hacia que te levantaras para besarte, para ser mi boca la que lo saboreara de tus labios. Poco a poco introducías tu lengua, tus dedos, primero uno y luego dos, y yo con mi mano te incitaba a que siguieras mientras cerraba los ojos para disfrutar del placer que me brindabas. Sin duda conseguiste mi primer orgasmos, mi mano se relajo en tu cabeza disfrutando de ese placer.
Poco me duró esa relajación, yo también quería complacerte y ahora eran mis manos las que con prisa desabrochaba tu cinturón y pantalón, dejando ante mi toda tu excitación contenida entre ellos. Mis manos al principio y luego mi boca te hicieron gemir y yo al oírte mas me esmeraba haciéndote casi imposible resistirte. Me apartabas un poco para que parara y poder seguir jugando.
Me inclinaste sobre la mesa dejando mis nalgas ante ti. Las acariciaste para después azotarme con tu mano mientras con la otra tocabas los rojeces de mi piel. Sin miramientos me la metiste hasta el fondo y allí me poseíste entre jadeos de los dos.
P.D. Decicado a Andres.
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EL PROFESOR DE INFORMATICA
Publicado en:7 Febrero 2015 3:15 pm
Última actualización en:6 Octubre 2017 8:16 am
9160 vistas

Me vestí cuidadosamente, no quería que me pillara nada de imprevisto. Me puse un sujetador negro de encaje transparente y un tanga a juego con el que me sentía muy cómoda y sobre todo sexy. Me puse también unas medias de ligas que se sujetaban perfectamente a los muslos y encima me coloque mi vestido. Lo acompañe con unos zapatos de plataforma en color rojo y un gran tacón que aunque me molestaban un poco me hacia sentirme mejor. Y por último mi perfume comprado hace unos días.

Me maquille solo un poco, una crema con color, rímel y mi pintura de labios favorita en color rojo.

Sabia que no iba muy apropiada para una tutoría, pero llevaba mucho tiempo pesando en ella y quería sentirme segura y sobre todo gustarle a él.

Llegue pronto al instituto y pregunte por el profesor de informática de uno de mis hijos. Me dijeron que lo esperara en su aula que el no tardaría en llegar. Así lo hice y mientras esperaba los nervios me comían. Realmente no sabia lo que le iba a decir para hacer creíble esa visita, pero ya estaba allí y totalmente decidida a hablar con él.

A los pocos minutos llegó él con un compañero y se sorprendió un poco de verme. Pero le dijo que ya hablarían en otro momento y nos dejaron a solas. Él cerró la puerta y nos presentamos formalmente dándonos la mano. Su tacto era suave y su mano firme. Yo por mi parte fui mas atrevida y cuando le di mi mano también me acerqué a el para darle dos besos, el primero en su mejilla , y el segundo fue en la comisura de sus labios. Creo que ahí él se puso un poco nervioso, pero aun no sabia que ocurría.

Me senté enfrente de él en una mesa de alumno para poder estar a su altura. Le empecé diciendo alguna tontería sobre mi pero yo no paraba de mirarlo a los labios y viendo lo nervioso que estaba me puse a su lado y empecé a hablarle en voz baja, melosa y sugerente. Mis palabras casi no tenían sentido, pero la forma en que lo hacia no dejaba duda de que le excitaba . Él no paraba de mirar mi boca y mirar la puerta de entrada, pero esa situación nos excitaba a los dos, así que no perdí más tiempo y le mordí con suavidad el lóbulo de su oreja y su cuello.



El respondió de forma tenue a mis caricias, pero su entre pierna iba creciendo, sus vaqueros le empezaron a apretar y se movia nervioso en su silla. Yo me retiré un poco para ver algún indicio de rechazo, pero lo que vi fue deseo y ansias por seguir. Así que me puse entre él y su mesa, me senté en ella con mis piernas abiertas, me quite el zapato de mi pie para poder acariciar su abultado pantalón. Él por fin se decidió a tocarme y con sus dedos exploraron mi interior. Estaba muy excitada y sus dedos se llenaron de mis jugos. De mi boca comenzaron a salir unos tenues gemidos y palabras animándolo a seguir y follarme ahí mismo.



Se puso de pie desabrocho su pantalón y de golpe me la metió. Me atrajo hacia él y mis piernas se arquearon a su cintura mientras mis manos acariciaban su pelo y mis labios mordían los suyos. Nos miramos a los ojos mientras me follaba, los gemidos de los dos se mezclaban en una música de excitación.



Quise llenar mi boca con su polla y me incorpore de la mesa para que el se sentara en su asiento mientras yo ponía mis rodillas en el suelo y despacio fue entrando en mi boca, mi lengua la recibía con saliva y la mojaba entera para que me follara fuertemente mi boca. Él cogió mi cabeza con sus manos e iba marcando el ritmo que quería. En varias ocasiones me hacia parar, casi llegaba al orgasmo y aun no queríamos ninguno de los dos.



De forma brusca me levanto del suelo y me hecho sobre la mesa con mis piernas abiertas. Mis tetas notaban la frialdad de la mesa y mis manos se agarraba a los bordes para aguantar sus embestidas.



Estábamos en pleno orgasmos cuando sonó la alarma del cambio de hora, así que nos compusimos como pudimos y sin hablar salimos de la clase. Cada uno fue por un pasillo diferente y en la cara de los dos aun se notaba la excitación que habíamos tenido hace unos instantes.

P.D. A diferencia de otros relatos, este es solo una fantasia que tengo con un amigo de esta pag.
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Habitacion de hotel
Publicado en:14 Octubre 2014 1:07 am
Última actualización en:14 Abril 2016 8:50 am
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* HABITACION DE HOTEL

Llamaste por teléfono a recepción pidiendo te subieran una toalla de baño por que la tuya estaba mojada por tu anterior ducha, pero ahora después de venir de correr, tenias la necesidad de ducharte de nuevo, tenias toda la camiseta pegada y sudabas por todos los poros de tu piel.

Cuando nos dijeron que teníamos que llevar una toalla a esa habitación, yo me ofrecí voluntaria, te había visto en otra ocasión y me gusto como me mirabas, como mirabas mi escote donde se me marcaban mis pechos.

Así que cogí la toalla y me fui a tu habitación con la esperanza de volverte a ver. Pegue en la puerta varias veces y viendo que no había nadie decidí entrar y colocar la toalla en la ducha.

Al abrir la puerta del baño me quedé parada, helada, lo que vi fue a un hombre de espaldas a mí y enjabonándose todo el cuerpo, quise salir pero algo me impidió moverme, era la excitación de verte desnudo, de ver tu culo y sobre todo de ver tu sonrisa cuando te volviste.

Empecé a disculparme por haber abierto la puerta pero seguía sin moverme. Viendo tu sonrisa y tu excitación cuando te volviste, me animó a quitarme el uniforme y meterme en la ducha contigo.

El agua estaba caliente y en segundos me moje entera, tú me besabas con pasión, me mordías el cuello, y me decías cosas que ni siquiera comprendía pero me daba igual, era tal mi excitación que no me di cuenta de que me quitaste el sujetador y empezaste a morder mis pezones, a masajear mis pechos a pasarle tu lengua por cada uno de ellos y mientras tu deseo y el mío iba creciendo.

Luego quisiste que me pusiese de rodillas delante de ti para que te comiera, para que no dejara ni un milímetro de tu sexo sin lamer, sin morder, sin pasarle mi lengua mientras el agua me caía por mi cara y mi espalda.

No paraste de metérmela en mi boca, con tus manos apretabas mi cabeza hacia tu sexo y me tirabas del pelo, eso me excito mucho y todavía te lo comía con más ganas, tanto fue así que enseguida eyaculaste en mi boca, una leche caliente y espesa que se fue confundiendo con el agua que me seguía cayendo por la cara.

Después de esto te enjabone entero, teniendo mucho cuidado en tu pene, estaba muy sensible y de nuevo tuviste otra erección, pero esta vez no la toque, tan solo con el jabón fui enjabonando tus testículos y tu culo.

Ahora fuiste tú quien me quito el tanga y me enjabono. Recorriste mi cuerpo con el jabón y la esponja, haciendo hincapié en mi sexo todo húmedo y lleno de flujo, y mi culo y tu me apretabas contra ti,

Salimos de la ducha y sin siquiera secarnos nos fuimos a la cama donde me acariciaste por completo besaste mis pechos, mis pezones, los mordiste jugaste con ellos y mi boca jugaba con la tuya, con tus labios con tu lengua...

Poco a poco fuiste bajando a mi sexo que estaba depilado y tan solo tenía una pequeña línea de vello. Seguías acariciándome las piernas, la parte interna de mis muslos para poco a poco abrir mis piernas e introducir tu cabeza en mi sexo y con tu

lengua penetrarme con dulzura, con ansiedad. Me chupabas, me mordías y yo me retorcía de placer y tuve mi primer orgasmo contigo.

Estando en la cama los dos, pegaron a la puerta y yo sorprendida por quien fuera me tape con las sabanas.

Era una compañera buscándome, sabía que había venido a tu habitación y preguntaba por mí. Tu sorprendido dijiste que ya me había ido y ella se fue. Yo quise vestirme e irme después de esto, pero me retuviste con tu cuerpo.

De nuevo en tu cama y los dos de nuevo excitados se acabaron las contemplaciones y que lo ocurrió fue sexo con mayúsculas. Me pusiste a cuatro patas y desde atrás sin miramientos me metiste tu polla en mi coño y mientras me tocabas las tetas, el clítoris y me comías la boca, que no paraba de pedir que me la metieras hasta el fondo, y me dieras fuerte,

Cuando terminaste de follarme así, te corriste en mis nalgas y tu leche corría por mi culo y mi coño y yo con mis dedos me restregaba tu leche en mi coño.

Me vestí como pude y salí corriendo a ver quién me buscaba en el trabajo.
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Servicios públicos
Publicado en:12 Abril 2014 4:27 am
Última actualización en:17 Noviembre 2016 3:21 pm
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Jueves 3 de Abril 2014
Un día conocí a un chico con el que había quedado. Nos llamamos por teléfono para saber que estábamos en el sitio de la cita y me propuso un juego. Debería de entrar en un supermercado e ir mirando algunos artículos y él se acercaría a mi. Me gustó la idea y entré decidida a conocer a este chico.

Estaba mirando unos artículos de perfumería cuando se acerco desde atrás, parece que se corto un poco y viendo que no se decidida decidí girarme yo, Nos presentamos y después de una breve charla nos fuimos al coche para salir a tomar un café. Pero comenzamos a charlar y charlar y al final toda la conversación fue en el parking del super. En esta ocasión si que me gustó el chico. Me gustaba como me miraba, sus nervios ante mi presencia y sobre todo su ropa con estilo.

Después de mucho charlar decidí ir al baño y él me acompañó. Pensè que se quedaría en la puerta o al menos esa era mi intención, ya que yo lo único que tenia en mente era hacer pis. Pero me invitó a pasar con él al baño de minusválidos y yo entre bromas y risas me resistía un poco, imaginaba lo que sucedería y lo quería evitar. Pero de poco me sirvió mis intenciones cuando mi cuerpo y mis manos hablaban por mi.

Jamás antes lo había hecho, ni con mi marido ni con nadie. Había fantaseado con la idea, pero siempre me cortaba que alguien se diera cuenta o nos escuchara. Pero en esta ocasión mi sentido común quedo anulado por mi deseo.


Me dio la mano y entramos juntos al baño. Se bajo su pantalón y su boxes, estaba excitado y en mis manos aun se hizo mas grande. La acaricie brevemente y me la metí en la boca, mis labios se llenaron de el y mis manos acariciaban por todos lados, desde sus cachetes hasta sus testículos. El se dejo hacer, disfrutaba apoyado en el lavabo y yo agachada delante de él.

Me puse de pie y comencé a acariciar sus pezones, quería morderlos, sentirlos entre mis dientes mientras su mano se cole por mis vaqueros llegando hasta mi humedad. Jugó un poco con mis labios vaginales mientras yo permanecía un poco inclinada pero me giró y me puso de cara a la pared y yo me apoyé en ella. Baje mis pantalones hasta mis rodillas y deje mi culo a su disposición. Me rozo con su polla mi clítoris y al estar los dos muy mojados resbalaba queriéndose meter. Yo así no quería y le pedí el condón y así de esa forma follamos. Yo de espaldas a él y mis manos en la pared y gozando uno del otro.

Se corrió muy rápidamente. Estaba muy excitado y se suponía que tenia que haber bajado su excitación, pero seguía igual, así que lo aprovechamos follándome de nuevo. Y en esta ocasión si se quedo relajado. Fue algo rápido, muy rápido pero el se corrió dos veces en menos de diez minutos. Yo estaba muy excitada pero no me dio tiempo de mucho mas.

Si eché de menos sus besos y sus caricias, pero imagino que en la próxima los tendré. Me gusta que me besen y muerdan mi cuello y mis pezones. Pero él sabe que me debe un rato de mucho placer y sobre todo de tiempo para saborearnos mutuamente.

He de reconocer que fue muy morboso y excitante, y sobre todo a la salida del baño que vimos como alguna empleada nos miraba.
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